A veces la terapia no “se nota” como esperabas. No porque no esté pasando nada, sino porque el cambio psicológico suele ser menos lineal y más difícil de medir que un síntoma físico.
Si estás en ese punto de duda, este artículo te ayuda a:
identificar por qué puede sentirse estancada,
decidir qué probar antes de dejarla,
y distinguir entre un bache normal y una señal de que conviene replantear el proceso.
1) Señales típicas de “esto no avanza” (y lo que suelen significar)
“Vengo, hablo, pero salgo igual.”
→ Puede faltar un plan claro de objetivos/tareas, o estás en una fase de insight sin consolidación.
“Me siento peor que al principio.”
→ A veces ocurre al tocar temas evitados; no siempre es mala señal (pero debe revisarse el ritmo).
“No sé hacia dónde vamos.”
→ Indica necesidad de estructura: objetivos, indicadores de progreso y revisión periódica.
“Estoy desmotivación total.”
→ En depresión puede ser parte del cuadro; en ansiedad puede ser evitación encubierta.
(Si tu motivo principal es ansiedad o depresión, suele ser útil revisar también tus páginas de especialidad: ansiedad en Valencia y depresión en Valencia.)
2) Diagnóstico rápido: 7 preguntas para saber qué está fallando
Marca mentalmente sí/no:
¿Hay objetivos concretos escritos o acordados (no solo “estar mejor”)?
¿Tienes tareas entre sesiones o experimentos (aunque sean pequeños)?
¿Revisáis el progreso cada 4–6 sesiones con algún indicador (0–10, registros, conductas)?
¿Evitas traer un tema por vergüenza, miedo o culpa?
¿Sales de sesión con una idea accionable o todo queda en “hablar y ya”?
¿Te sientes escuchado/a y respetado/a, incluso cuando discrepas?
¿Entiendes el porqué de lo que estáis haciendo?
Cuantos más “no”, más probable es que el problema sea de estructura, método o comunicación, no de “tu culpa”.
3) Tres causas “invisibles” que bloquean el progreso (muy frecuentes)
A) Objetivo demasiado grande, pasos demasiado pequeños… o inexistentes
Si el objetivo es enorme (p. ej., “no sentir ansiedad”), es fácil sentir estancamiento. Lo que funciona mejor es bajar a conductas observables: dormir, exposición, activación, límites, rutina.
B) Evitación sofisticada
No siempre es “no venir”. A veces la evitación es:
hablar de todo menos de lo importante,
analizar sin actuar,
esperar a “estar preparado” para empezar a probar cambios.
C) Falta de ajuste del enfoque
En terapias basadas en evidencia, el método se adapta: ritmo, herramientas, foco, incluso el encuadre. Si no se ajusta, se puede cronificar la sensación de bucle. Aquí encaja especialmente la revisión desde una perspectiva TCC (puedes ver el enfoque en psicólogo cognitivo-conductual en Valencia).
4) Qué hacer antes de abandonar: plan de 14 días (muy práctico)
Paso 1 (hoy): lleva esta frase a sesión
“Siento que no avanzamos. Me gustaría revisar objetivos y plan.”
Paso 2 (días 1–7): define 2 métricas simples
Elige dos:
Ansiedad media diaria (0–10)
Evitación (¿qué estoy dejando de hacer?)
Sueño (horas + calidad)
Activación (nº de actividades/semana)
Rumiar (minutos al día aprox.)
Paso 3 (días 8–14): prueba un ajuste concreto
Uno solo:
una exposición muy pequeña,
una activación breve,
un límite específico,
un registro simple,
una conversación pendiente preparada.
Si no hay cambios “emocionales”, busca cambios en conducta: eso suele ser el verdadero marcador temprano.
5) Cuándo es un bache normal y cuándo conviene replantear
Suele ser “normal” si…
hay plan y objetivos, pero estás en fase de práctica,
el malestar sube cuando tocáis algo evitado,
hay pequeñas mejoras (menos evitación, más claridad, más autocontrol conductual).
Conviene replantear si…
tras varias sesiones no hay objetivos ni plan,
no puedes expresar dudas sin sentirte juzgado/a,
no entiendes el enfoque y no se explica,
sientes que se ignoran límites o necesidades.
La evidencia sobre psicoterapia destaca la importancia de la alianza terapéutica y la adaptación del tratamiento para resultados eficaces (APA: Psychotherapy).
❓ Preguntas frecuentes (7)
¿Es normal sentir que la terapia no avanza?
Sí. Es frecuente, sobre todo cuando el cambio pasa de “hablar” a “hacer diferente”.¿Y si me siento peor desde que empecé?
Puede pasar al abordar temas evitados, pero conviene revisar ritmo, recursos y objetivos.¿Cómo se mide el progreso en terapia?
Mejor con indicadores conductuales (evitación, rutinas, afrontamiento) que solo con estado de ánimo.¿Debería decirle a mi psicólogo que quiero dejarlo?
Sí. Es información clínica valiosa y puede desbloquear el proceso.¿Cuánto tiempo tengo que “esperar” para notar cambios?
Depende, pero si no hay plan ni revisión de objetivos, no es cuestión de esperar: es cuestión de ajustar.¿Cambiar de terapeuta es fracasar?
No. A veces es una decisión de cuidado: buscar mejor encaje.¿Qué hago si no sé qué pedir en sesión para avanzar?
Pide estructura: objetivos, tareas entre sesiones, revisión y un mapa claro del proceso.
Dejar la terapia: cuándo, cómo y alternativas antes de tomar la decisión
Si estás pensando en abandonar, lo más útil suele ser una conversación clara y breve: revisar objetivos, acordar un ajuste (2–4 sesiones) y re-evaluar con métricas simples. Así decides con datos, no desde la frustración del momento.
👉 Si quieres una segunda opinión o una valoración estructurada para aclarar por qué el proceso se ha bloqueado, puedes hacerlo en terapia individual.




